Tabaco y Cáncer

El cáncer de pulmón no es más que el surgimiento de un crecimiento anómalo, desordenado y desorganizado en las células del aparato bronquial y pulmonar. Existen varios tipos de cáncer de pulmón; cabe destacar que no todos son iguales. Hay que tener en cuenta que existen dos grandes grupos; los que se conocen como cáncer de pulmón de células pequeñas y de células no pequeñas.

El más frecuente es el de células no pequeñas, el cual representa aproximadamente el 85% de los casos. En los últimos años se ha logrado subdividir en grupos; adenocarcinoma: este está íntimamente asociado a la exposición al humo de leña y es uno de los cánceres que más se ve en la población nicaragüense del sexo femenino por el factor de riesgo de la exposición del humo de leña y no necesariamente asociado al tabaquismo. Cáncer epidermoide: este sí está íntimamente asociado al tabaco.

El cáncer no es una sola enfermedad, pues las causas son muchas y van desde el factor genético hasta la participación de virus, bacterias e incluso estilos de vida y aspectos ambientales que afecta a decenas de miles de personas en la región Centroamericana.

El otro grupo (el de células grandes) representa una combinación entre la asociación a tabaco y exposición a humo de leña. Existe otro grupo que se llama no clasificable; esto debido a que morfológicamente hace descripción o asociación a una combinación de características celulares que para el patólogo es un verdadero reto describirlo.

Síntomas

  • Una tos que no desaparece o que empeora
  • Tos con sangre o esputo (saliva o flema) del color del metal oxidado
  • Dolor en el pecho que a menudo empeora cuando respira profundamente, tose o se ríe
  • Ronquera
  • Pérdida de peso y pérdida de apetito
  • Dificultad para respirar
  • Cansancio o debilidad
  • Infecciones como bronquitis y neumonía que no desaparecen o que siguen recurriendo
  • Aparición de sibilancias (silbido de pecho)
Fundación Movicancer
Fumar implica auto exponerse a una serie de 4 mil sustancias tóxicas contenidas en el humo del cigarrillo en la que varias decenas son altamente cancerígenas.

Cuando el cáncer de pulmón se propaga
a otras partes del cuerpo, puede causar:

  • Dolor en los huesos (como dolor en la espalda o las caderas)
  • Alteraciones del sistema nervioso (como dolor de cabeza, debilidad o adormecimiento de un brazo o una pierna, mareos, problemas con el equilibrio o convulsiones) a causa de la propagación del cáncer al cerebro.
  • Coloración amarillenta de la piel y los ojos (ictericia) a causa de la propagación del cáncer al hígado.
  • Protuberancias cerca de la superficie del cuerpo, debido a la propagación del cáncer hacia la piel o hacia los ganglios linfáticos (acumulación de células del sistema inmunológico), como los que se presentan en el cuello o sobre la clavícula.
Estar atentos a estos síntomas. No se alarme, cualquier duda hágala saber a su médico especialista.

La exposición al tabaco o a la leña no es solamente de manera activa, sino pasiva. Quién se expone a los tóxicos que podamos desarrollar fumando, quemando leña, etc., etc., no solamente es el paciente que está en contacto directo, sino también los hijos, sus esposos, esposas, hermanos, todos aquellos que convivan adyacentes al paciente que está entrando en contacto con esto; sin olvidar los tóxicos que vamos a ver cada vez que desarrollemos industrias. Desafortunadamente los procesos de industrialización son necesarios para el desarrollo de una economía de un país; pero deben ser obviamente muy bien regulados para prevenir la exposición a tóxicos que se puedan desarrollar por la exposición de los productos que nosotros podemos desarrollar por fábricas y demás.

Hay que tener en cuenta que aquellos que trabajan en minas también están predispuestos al desarrollo del cáncer de pulmón por una serie de sustancias tóxicas que pueden encontrarse en minas. Entonces este tipo de pacientes debe de llevar un chequeo médico diferente y obviamente más cercano, más personalizado por el tipo de labor que ellos están desarrollando.

Fundación Movicancer
El humo de leña es más letal que el tabaco, ya que al inhalar las partículas invisibles que contiene, hay daños irreversibles en los pulmones. investigadores de la Universidad de Copenhague comprobaron que el humo de leña contiene mayores niveles de hidrocarburos aromáticos policíclicos, los cuales incluyen carcinógenos humanos. Este tipo de partículas causan más daño al material genético, más inflamación y mayor activación de genes en vías vinculadas con el cáncer de pulmón.

¿Cuándo tomar la decisión de
buscar a un especialista?

Cualquier sintomatología que un paciente presenta y que ya fue evaluada por un médico, pero este (el paciente) vuelve a la clínica u hospital debido a que continúa con las molestias, es de vital importancia que sea reevaluado por el médico. Deben tener cuidado, especialmente, aquellos pacientes que presentan cansancio, disnea (o tos)  que van al médico y les dicen que es una bronquitis, pero dos o tres semanas después siguen igual o peor; para ellos es necesaria una reevaluación por el médico para que este realice estudios adicionales que permitan profundizar en la sintomatología a fin de estar claros de que no se está ante una enfermedad maligna como lo es el cáncer de pulmón u otra enfermedad de mayor peligrosidad.

Fuente: Instituto Nacional del Cáncer

Revisado: 05/04/2018

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